logo aiic  
Espaiic: Asociación de los Miembros de AIIC en España


Página principal › ESPaiic › Historia 
Espaiic.es
 
 
 
 
 

Pioneros de la AIIC en España: entrevista a Teresa Oyarzun

I. Mosqueteros: cuatro, cinco, seis...


Me hice miembro de la AIIC hacia 1962, y te voy a contar como sucedió porque tiene cierta gracia. Por aquellas fechas se celebró en España una reunión de la Interpol. El gobierno español, que entonces era como muy español, insistió en que se tratase de intérpretes de España, con acento español. Yo trabajé con un colega de aquí, pero los demás eran casi todos de la región francesa, o mejor dicho de Francia, porque la AIIC todavía no estaba organizada en regiones.

Después de una de las sesiones invité a los colegas a casa para un almuerzo y de pronto me preguntaron si yo no querría hacerme de la AIIC. Nunca había oído hablar de la AIIC. Me explicaron sus objetivos y funcionamiento y me pareció estupendo, porque yo conocía a cuatro intérpretes que eran los que podríamos llamar los pioneros de la interpretación en España, no de la AIIC, de la interpretación: se les llamaba los cuatro mosqueteros. Eran Gussie Jessen, de familia alemana y española, Raimundo Rodríguez, argentino de origen español, Dora Lenard de Alonso, que era inglesa, y Marcela de Juan. Fue Marcela quién me animó mucho a hacerme intérprete. Ella era funcionaria de Asuntos Exteriores y organizaba unos cursos de interpretación que me decidí a seguir.

También asistí a cursos organizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Nos reuníamos en la Biblioteca Nacional, donde nos dejaban un despacho con una cabinita curiosa, todo así muy chapucero, pero se adquiría la técnica. En aquel tiempo yo era funcionaria de la embajada americana, pero los cursos eran a las siete de la tarde y entonces podía seguirlos sin que nadie se molestara.

Cuando me hice miembro de la AIIC, los compañeros de París me dijeron que en Madrid ya había un intérprete de la AIIC, sólo uno: era Paco Caballero, al que conocía mucho. Me extrañó sobremanera que nadie supiéramos en España de la Asociación ni tampoco que Paco fuera miembro. Claro está, le pedí a Paco que aceptara ser uno de mis "padrinos", para cumplir así con uno de los requisitos de ingreso en la Asociación. Por entonces dejé mi puesto en la embajada por otro de funcionaria en una organización internacional. No tardé en abandonarlo para saltar al ruedo y probar suerte en la interpretación. Y tengo que reconocer que tuve mucha suerte, pues enseguida empecé a trabajar bastante.

<-- anterior   siguiente -->

 
Historia
 © Copyright ESPAIIC, 2013. Reservados todos los derechos.